Carta de despedida 2025
Querido 2025, No sé si decirte adiós o simplemente dejarte ir. Fuiste un año que no pedí, pero que necesitaba. Aunque no lo supiera. Aunque me resistiera. Me revolviste. Me desregulaste. Me hiciste parar a la fuerza, como quien frena en seco en medio de una autopista emocional. Me obligaste a mirar lo que dolía, lo que ignoraba, lo que ya no podía sostener. Empecé contigo encabronada. Harta de exigencias, de frases vacías, de no sentirme suficiente. Y tú, sin pedir permiso, me pusiste frente al espejo. Me mostraste el cansancio acumulado, el insomnio que no era casual, la niebla que no remitía. Y en ese silencio corporal entendí que el alma también pide tregua cuando el ritmo deja de ser viable. En primavera, mi cuerpo gritó lo que mi voz callaba. Y en junio, con el sol en su punto más alto, descarrilé. Pero en ese derrumbe encontré algo parecido a mí. Algo más honesto. Más vulnerable. Más real. Astrológicamente, t...